Tan sólo contaba con 3 años a mis espaldas cuando le llamaba "pintaborras" al que, junto con el lápiz y un puñado de colores, era por entonces mi herramienta favorita: la goma de borrar.
Han pasado 20 años, y he ido añadiendo y sustituyendo útiles por otros más modernos. Sin embargo, algo se ha mantenido intacto a lo largo de estas dos décadas: la emoción que experimentaba entonces ante una hoja en blanco, y hoy ante cada nuevo proyecto en el que verter una parte de mi en horas de reflexión y dudas, de pruebas y errores, de silencio y de caos, hasta por fin encontrar la respuesta que entonces me hacía dejar mi "pintaborras" a un lado, y hoy, apagar mi ordenador.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada